viernes, 17 de octubre de 2014

Apuntes sobre la Respiración



·         * La respiración como intercambio y conexión del medio interno y externo.
·         * La respiración como movimiento. Masaje de los órganos
·         * Ritmo craneosacral: la respiración embriónica o embrionaria.
·         * Respiración diafragmática y  circulación del Qi.
·         * La respiración y su relación con las emociones.
·         * Regular la respiración, una puerta a la conciencia.



     * Respirar es intercambiar, es conectar el interior con el exterior. En la inspiración tomamos oxígeno y liberamos anhídrido carbónico. Con la respiración recibimos mensajes del medio a través del olfato. Cuando paseamos por un lugar despejado nos gusta respirar con profundidad y sentir como nos conectamos con la naturaleza, nos llenamos y nos vaciamos profundamente en todos los planos del SER.


     * El acto de respirar implica a los pulmones, órganos encargados del intercambio de gases y por tanto en conexión continúa con el exterior. Para la Medicina tradicional China el plano energético formado por la energía de este órgano (junto con el Intestino Grueso) es el más externo y la primera barrera defensiva. Sin embargo, la acción de los pulmones es en gran medida posible gracias al músculo diafragmático. La contracción y relajación del diafragma permite un masaje constante de todos los órganos del cuerpo, activando y potenciando su movilidad natural y su función. Cuando el sistema está flexible y relajado, el movimiento generado afecta a todos los tejidos del cuerpo, desde los pies hasta los huesos del cráneo, y sentimos como se unifican todas las estructuras del organismo a través de una respiración global y uniforme, que adquiere un marcado carácter energético prolongándose más allá del cuerpo físico.


     * Este movimiento de los tejidos corporales ocurre también de forma autónoma. La Osteopatía lo denomina respiración primaria o ritmo craneosacral . Parece originarse en el sistema nervioso central, en el eje formado entre el sacro y el cráneo, y se expresa en todo el cuerpo. Cada órgano presenta un movimiento característico en los tres planos y una vibración particular. Cuando este ritmo está alterado los órganos afectados puede ver reducida su movilidad natural lo que puede afectar a su función, podemos hablar entonces de restricción o bloqueo. La Medicina tradicional China se interesa por cómo afecta este bloqueo a la circulación energética por los meridianos.  Los taoístas describen una respiración autónoma que denominan embriónica o embrionaria que es muy similar a este movimiento primario. Su polo yin estaría en el centro del encéfalo (tercer ventrículo) y su polo yang estaría detrás del ombligo. Esta respiración es una marea ascendente y descendente que recorre verticalmente el cuerpo haciendo que la columna vertebral se mueva a su paso como si fuera una serpiente. La respiración embriónica es la central energética del organismo y el nexo de unión entre los tres centros alquímicos: la pelvis (energía y sexualidad), el pecho (el Qi y las emociones) y el cráneo (mente y espíritu).


     * La respiración embrionaria y la pulmonar o diafragmática se pueden potenciar mutuamente. Se observa que cuando inspiramos la energía tiende a subir y a ir hacia el interior y cuando exhalamos tiende a bajar y a salir del cuerpo. Si conectamos ambas respiraciones el flujo energético aumenta considerablemente. Además podemos dirigir más fácilmente este flujo. Para ello tenemos que saber que el Qi (energía) circula por canales llamados meridianos y sigue a la intención, de tal manera que podemos mostrarle el camino con la mente y aprovechar  el tempo de la respiración para dirigirlo según el trayecto sea en ascenso, descenso o queramos llevar la energía al interior o al exterior. Aprender a hacer circular el Qi nos puede ayudar a liberar bloqueos, encontrar equilibrio emocional y a desarrollar habilidades físicas o psíquicas. 


     * La respiración refleja también la vida psíquica del Ser humano. Las emociones afectan a cómo respiramos. Una emoción es una energía en movimiento que se produce en respuesta a la forma en que interpretamos lo que nos ocurre. Cualquier pensamiento tiene un impacto físico a algún nivel, especialmente a través de la emociones. Cuando las emociones nos desbordan o responden a patrones mentales sostenidos en el tiempo pueden generar tensiones crónicas en el organismo. Estas rigideces disminuirán la flexibilidad natural de las fascias  y se expresarán en la capacidad respiratoria. El Qi Gong y la Terapia Craneosacral son dos excelentes maneras de disolver estas tensiones acumuladas (mejor si van unidas), si bien el proceso no será inmediato porque todo el organismo y el sentido de identidad se han adaptado a ellas, por lo que la práctica no puede concebirse solo en un sentido físico o energético, sino global, y en consecuencia, como una forma de autoconocimiento y evolución personal en continua conexión con la escucha interior y nuestro fluir en la vida diaria.


     * Finalmente hay que señalar que la respiración es una puerta a la trascendencia. Los antiguos denominaban al diafragma “el músculo espiritual”. Podemos actuar voluntariamente sobre la respiración y regular la mente y las emociones. Cuando las emociones se aquietan y la mente se relaja encontramos espacios entre pensamientos y un nuevo sentido de identidad que emerge del vacío. Tenemos que aprender a explorar estos espacios, la respiración trae consciencia. Durante los primeros años de nuestra práctica aumentamos nuestra salud liberándonos de los bloqueos, aprendiendo a regular las emociones que los ocasionan y conociendo la mente que esta detrás. Tras “limpiar” la esfera psíquica la energía del organismo se dirige,  de la mano de la respiración, a despertar los centros de la consciencia.


Jesús Antonio

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